Monumento Lean
Todo sistema de producción conlleva tres dificultades:
- El despilfarro (Muda),
- La inestabilidad,
- La variabilidad (Mura).
Estas dificultades reducen la eficacia del sistema afectando a la calidad, al coste y a los plazos. Al final, la recuperación de la inversión se reduce.

El monumento Lean es el símbolo utilizado por sus fundadores para explicar la coherencia y la armonía del sistema Lean.
La estabilidad son los cimientos del monumento Lean. Aplicado a la organización, se habla de estabilidad de los equipos, de normalización de los métodos, de estrategia seguida en el tiempo, etc.
El zócalo del monumento, sobre el que se construye todo el resto, está formado por 2 elementos: la dinámica Kaizen -o progreso continuo- y la eliminación de los mudas: ambos ponen en movimiento el sistema.
Los 2 pilares del monumento Lean (JIT y JIDOKA) se basan en:
Heijunka: Alisamiento -secuenciamiento de la producción.
Trabajo estándar: Variabilidad reducida del ritmo y de los procesos de trabajo: un sistema destinado a absorber lo más posible las variaciones de la demanda.
Las herramientas utilizadas en los muros del monumento para sustentar su tejado -el objetivo del método- son:
- Para el pilar JIT: Flujo tenso, Takt time y flujo continuo.
- Para el pilar Jidoka, la Separación hombre-máquina (un operario gestiona varias máquinas) o autonomación (un operario gestiona varias máquinas).
El tejado, u objetivo del método, lo resume CQD, disminución de costes de producción, mejora del nivel de calidad y adaptación de los plazos de los procesos a las necesidades del cliente.




